Todos los procesos de combustión de combustible requieren oxígeno. Su concentración en aire (21 por ciento) suele ser suficiente. No obstante, la sustitución o enriquecimiento del aire con oxígeno ofrece las siguientes ventajas:
- Aumento de la eficacia del sistema
- Reducción del consumo de combustible gracias al aumento del calor disponible
- Posibilidad de sustituir los combustibles de alto coste por combustibles de menor poder calorífico
- Aumento de la estabilidad de la llama
- Incremento de la capacidad de regulación
Nuestros ingenieros especialistas pueden ayudarle a seleccionar el sistema de suministro de oxígeno que mejor se adecue a su aplicación. Si desea más información, póngase en contacto con nosotros.